La vida muerta de Héctor Hernández Montecinos por Saúl Castro
La vida muerta de Héctor Hernández Montecinos Por Saúl Castro “El ser se dice de muchos modos”, según Aristóteles. La idea, compartida ampliamente en tratados y discusiones adscritas a Kant y Heidegger, tal vez se pueda resolver reduciendo la diferencia a su unidad: el ser ante todo se dice, del cómo y del qué cosa quizá sea materia del poeta. Tal vez el destino de la poesía sea convertirse en una enorme pregunta sobre lo que se es y no se es, pero su finalidad oscilaría en cómo el ser se convierte en un urgente decirse. La poesía, en la obra de Héctor Hernández Montecinos, fundamentalmente se dice. Consagrado no al oficio, sino a la búsqueda del decir la poesía, Montecinos ha encontrado en el cauce de la palabra la claridad o el caos. En pocas palabras: la dice. Ante la demora de la revelación, el estallido; ante el torrente, la calma o el silencio. La poesía de Héctor no se encuentra en la experimentación del recurso sino en la experimen...